Las familias con una hija siguen abortando más en la India

Las mujeres cuyo primer hijo es una niña están abortando su segundo hija

Patricia Matey | Madrid

En las tres últimas décadas se han producido doce millones de abortos selectivos de fetos femeninos en la India donde, paradójicamente, las nuevas tecnologías están sirviendo de instrumento para llevar a cabo esta práctica sexista.

Prhabat Jha, del Centro de Investigación Global para la Salud (CGHR) de la Universidad de Toronto (Canadá), es quien ha dado a conocer estos espeluznantes datos tras llevar a cabo una investigación con los censos realizados en la India entre 1991 y 2011.

Tal y como publica el último ‘The Lancet’, al parecer, las familias que han tenido una primera niñas están abortando su segundo hijo cuando las pruebas prenatales (ecografía) revelan el sexo femenino del feto. Los abortos selectivos han provocado grandes diferencias en cuanto al número de niñas respecto al de los varones. De hecho, “el censo de 2011 revela que existen 7,1 millones menos chicas que chicos de entre cero y seis años, lo que supone un notable aumento de la diferencia respecto a los seis millones de 2001 y a los 4,2 de 1991″, reza el ensayo.

Según el último censo hecho público hace dos meses, entre los 1.210 millones de habitantes de la India hay 940 mujeres por cada 1.000 hombres.

El doctor Jha, que ha presentado los datos del ensayo en Nueva Delhi, reconoce que “resulta revelador que en los casos en los que el primer hijo es un varón, el número de abortos disminuye drásticamente”. Este especialista recuerda que aunque el aborto está permitido en el país, el Gobierno impulsó en 1996 una ley para prohibir revelar a los futuros padres el sexo de los hijos y evitar con ello los abortos selectivos.

Con formación y dinero

Uno de los datos más reveladores del ensayo es que el aborto selectivo de embriones femeninos está más extendido entre las clases altas que en las medias o bajas. “Aunque la preferencia por los varones no varía apenas entre las familias según su educación o ingresos, el aborto selectivo de niñas es más común en los hogares cuyos miembros tienen más formación o son más ricos, presumiblemente debido a que pueden permitirse los servicios de ecografía y la intervención con más facilidad que los hogares más pobres o sin estudios”, detallan los investigadores del ensayo.

El aborto selectivo de niñas, “normalmente en familias con una primogénita ha aumentado en la India en los últimas décadas, y ha contribuido a un desequilibrio cada vez mayor en la relación entre el número de féminas y varones. Un control fiable y la presentación de informes de proporción de sexos por orden de nacimiento en cada uno de los distritos de la India podrían frenar el notable el crecimiento de los abortos selectivos de niñas“, concluyen.

Daniel Coris, de la Universidad de Harvard (Boston, EEUU), se pregunta en un editorial que acompaña al trabajo si la India puede equilibrar su distribución de sexos en los nacimientos: “Las perspectivas parecen sombrías. La demanda de hijos varones entre los padres ricos está siendo satisfecha por el médico a través de la prestación de servicios ilegales como el aborto selectivo por sexo. El incentivo financiero que los médicos reciben por esta actividad ilegal parece ser mucho mayor que las sanciones asociadas a la violación de la ley”.

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