Inicio Salud Adolescentes y violencia de género

El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, es un centro privado creado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), ha realizado el informe, ‘¿Fuertes como papá? ¿Sensibles como mamá? Identidades de género en la adolescencia’ entre 2.514 jóvenes de entre 14 y 19 años, en él desvela cuáles son algunos de los roles y los referentes estereotipados asumidos por este grupo de población.  

Más del 80% de los adolescentes y jóvenes españoles de 14 a 19 años afirma conocer o haber conocido algún acto de violencia entre géneros en parejas de su edad. Estos datos confirman que frecuentemente las relaciones de pareja de adolescentes y jóvenes españoles se articulan alrededor de mecanismos de posesividad y de control, lo que da lugar a un comportamiento potencialmente agresivo por ambas partes, aunque más frecuente y más grave por parte del varón.

El estudio analiza, los estereotipos que giran en torno a lo que significa “ser chico” y “ser chica”, la manera en que se ponen en juego las expectativas, los roles y los referentes colectivos, con una mirada especial a las relaciones interpersonales.

Es más frecuentes que los actos relativos al control (revisión del móvil, con quién se puede hablar, dónde se puede ir…). Los ejerzan las chicas, asi como entre los chicos, son más habituales la intimidación, el control personal y emocional, la violencia física y verbal o la violación de la intimidad.

Existe una aceptación muy generalizada entre chicos y chicas respecto a todos los tópicos existente y que definen las diferencias entre sexos: mayoritariamente las chicas son definidas como sensibles y tiernas (según el 56% de los jóvenes), preocupadas por la imagen (46%) y responsables y prudentes (36%). Los chicos, por su parte, como dinámicos y activos (66%), independientes (36%) y posesivos y celosos (31%).  Con estos roles predeterminados, ellas son percibidas como más capaces de comprender a los demás, más capaces de dar cariño y más capaces de reflexionar. Y ellos más decididos, mejores para el deporte y más hábiles con la tecnología.

Aunque en general, el estudio constata que las relaciones cada vez tienden a ser más igualitarias, se siguen manteniendo roles y convicciones entre los adolescentes españoles que perpetúan la desigualdad, generalmente a costa de las chicas, y que son mantenidos por ambos sexos.

Para los adolescentes españoles, el ámbito laboral resulta ser el elemento central y recurrente al hablar de desigualdad social. Desde su punto de vista, existen profesiones masculinas y femeninas y puestos de trabajo más propios de hombres, que pertenecen a los ámbitos de poder y están mejor remuneradas. También perciben que las mujeres sufren las dificultades de la conciliación familia-trabajo. Perciben el machismo claramente entre otras generaciones y existe un acuerdo generalizado en ambos sexos al señalar que el proceso de igualdad es lento, pero progresivo.

Un amplio estudio que constata que las chicas perciben que tienen peores oportunidades a la hora de alcanzar puestos de responsabilidad en los trabajos, de participar en la vida política o, de compaginar la vida laboral y familiar. También ellas consideran mayoritariamente que el trabajo fuera de casa es necesario para la independencia pero, paradójicamente el 26% de las chicas y el 20% de los chicos piensan que la vida familiar se resiente cuando la mujer trabaja fuera de casa y cómo el 84,7% de las chicas y el 77,1% de los chicos considera que la relación con los hijos también se ve perjudicada cuando la mujer trabaja fuera del hogar.

Este estudio nos lleva a la conclusión de que, tanto en violencia de género, como en cuestiones de igualdad entre chicos y chicas, hay que facilitar las herramientas necesarias para la educación y corrección desde edades tempranas, y asi conseguir que las futuras generaciones dejen de un lado la discriminación por razones de sexo.

Pilar Almudi
Trabajadora Social en Clinica Belladona

Fuente: www.adolescenciayjuventud.org

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