Tratamiento de Linfedema en Avilés

Desde hace un tiempo, el Hospital San Agustín de Aviles ofrece rehabilitación con drenaje linfático para mujeres con linfedema, secuela producida después de una operación de cáncer de mama, es en el Servicio de Rehabilitación de este hospital donde reciben los tratamientos específicos de los que antes carecían.

Es un tratamiento individualizado, ya que según el grado en que se encuentre se procede de diferente forma. Se califica en una fase inicial cuando se diagnostica y en la fase de mantenimiento.

El tratamiento no es doloroso, ya que el drenaje linfático es un masaje muy suave y superficial que activa la circulación de la linfa para evitar que se obstruya y se sature de gérmenes nocivos.

Es el único tratamiento que existe actualmente. No hay otro con medicación, ni tampoco con cirugía, aunque se está investigando en esa dirección. Por eso la labor de los terapeutas es importante para recuperación de est@s  pacientes.

¿QUE ES UN LINFEDEMA?

Tratamiento de Linfedema en AvilesEl linfedema es la acumulación de líquido en los tejidos blandos del cuerpo, que causa hinchazón en las extremidades, (una  vez que se diagnostica es una patología crónica, hoy por hoy no existe ningún tratamiento curativo) cuando el sistema linfático está dañado o bloqueado.

Existen dos tipos de linfedema:

  • El primario, que es el resultado del desarrollo anormal del sistema linfático, puede aparecer en el momento del nacimiento o a lo largo de la vida.
  • Y el secundario, que es el resultado de un daño causado al sistema linfático. Uno de esos daños es provocado por las secuelas del tratamiento en el cáncer, es la extracción de los ganglios linfáticos tanto en axilas, ingles, pelvis o cuello, asi como la radiación utilizada en estas zonas lo que daña y obstruye el sistema linfático. También la lenta cicatrización después de la cirugía o el exceso de peso pueden contribuir a estos bloqueos, haciendo que se hinchen las extremidades.

En el caso de linfedema después de una cirugía de cáncer de mama, no tiene porque aparecer inmediatamente después de la operación o del tratamiento, la mayoría de los casos se presenta durante el primer año, pero algunas veces puede pasar hasta tres o cuatro años antes de su aparición.

El brazo se hincha aumentando de volumen, de forma progresiva el liquido linfático se va acumulando, produce sensación de pesadez aunque no duele.

Esta patología afecta a la calidad de vida de las pacientes, que además ya han vivido un proceso largo entre el diagnostico y el tratamiento del cáncer, no limita la movilidad pero sí que produce molestias frecuentes.

Hay que hidratar bien la piel, evitar hacer sobreesfuerzo, trabajos repetitivos, tener cuidado con pincharse y evitar las fuentes de calor directo y el sol.

En cualquier caso será el personal médico o de enfermería quien dará las indicaciones sobre los cuidados que requiere cada paciente.

 

Nazaret Ruiz Lopez
Cirujana en Clinica Belladona.

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